El partido de ayer no era lo esperado ni por madridistas ni por barcelonistas. Ni los seguidores blancos esperaban ver un fantasma de su equipo, ni los blaugrama que los suyos elevaran al infinito la palabra fútbol. Deporte que, practicado a la excelencia como en el día de ayer, sólo se puede aplaudir por muy antibarcelonista que uno se crea.
Lo cierto es, que los de Pep no tuvieron muchas dificultades en el día de ayer. El segundo gol retrata perfectamente lo que fue el partido. El Barcelona da unos 30 toques antes de acabar la jugada en gol. Mientras, todo el Madrid (muy bien replegado y con las líneas muy juntas) vagabundeaba por el campo como si sus futbolistas llevaran sin comer semana y media. Falta de energía, falta de intensidad.
Del "Manotazo a Mourinho" (título de la crónica del diario AS) he sacado dos conclusiones importantes. Una la mencioné antes del partido y que dice así:
- Özil y Benzema son grandísimos futbolistas, pero no están preparados para afrontar partidos en los que el nivel de exigencia, en cuanto a intensidad, es alto.
- El Real Madrid es un equipo joven, y como tal, es quebracido en cuanto a mentalidad. Si se encuentra con un resultado adverso en los primeros minutos es más fácil que se desmoronen a que se crezcan en busca de la remontada.
También quería hacer mención, y restar importancia a tres incidentes que se vieron ayer en el Camp Nou:
- Pep recoge un balón del suelo, Cristiano va a por la pelota y Guardiola lo desplaza justo cuando el portugués iba a cogerlo. Cristiano le empuja levemente y vuelve a por el balón. Hasta aquí nada que no hayamos visto en mil y un partidos. Se suele solventar con tarjeta amarilla para el entrenador o para ambos, a libre interpretación del trencilla. Pero Valdés perdió la cabeza e intentó montar una tangana que sólo perjudicó a su equipo. Amarilla para el portero y "mejores" momentos del Madrid. Cristiano, que dobla en inteligencia al portero del Barça, no entró al trapó.
- Penalty de libro de Victor Valdés, al que Cristiano le roba la cartera y es arrollado impepinablemente desde atrás. Debió ser pena máxima, segunda tarjeta amarilla y a la ducha.
- Sergio Ramos pierde la calma y le hace una entrada de roja a Messi. Expulsión más que justa. Luego en una "Pepada" empuja a Puyol y se va apartando con mala uva a sus compañeros de selección. Momento de frustración, momentos de impotencia. Hay que saber perder, aunque perdiendo así, sea muy dificil. Espero que Sergio ya haya perdido perdón a sus compañeros de selección y al madridismo, que como ídolo y capitán no debe hacer estas cosas.
- El gesto de Piqué y Puyol a la granda no me parece una provocación ni mucho menos. Está en su campo, con su gente. Disfrutando de otro momento histórico. Otro más que les ha tocado vivir al nacer en tiempos de bonanza blaugrana.